ANTO DOMINGO. El TriSbunal de Atención Permanente de la provincia Santo Domingo dictó anoche un año de prisión preventiva a los dos hombres acusados de asesinar a la contable Suleyka Flores y a la joven Natasha Sing Germán.
Amauris Soriano (Nevado) y Luis Abel Mariano Pérez (Luisito) fueron enviados a la cárcel La Víctoria.
De acuerdo a la versión de la Policía Nacional, ambos
hombres fueron contratados por la abogada Sanhys Dotel Ramírez, de 43
años, para que mataran a Flores, celosa porque esta tenía una relación
marital con su esposo, el también abogado Julio Cepeda Ureña, de 64
años, propietario de varias empresas.
La joven Sing Germán habría sido asesinada a tiros por
equivocación de los dos criminales al confundirla con Flores, el pasado 7
de abril. Veintiun días después, los supuestos sicarios lograron el
objetivo para el que alegadamente fueron contratados, al matar de varios
disparos a Flores.
Anoche, el vocero de la Policía Nacional, Jacobo Mateo
Moquete, informó en su cuenta de Twitter que la prueba balística
realizada al revólver ocupado al empresario Julio Cepeda Ureña, dio
positivo en la comparación hecha con los proyectiles encontrados en la
escena del crimen de Natasha Sing Germán.
"La prueba balística realizada al revólver ocupado al
señor Julio Cepeda Ureña, dio positivo en la comparación hecha con los
proyectiles", expresó su mensaje.
Pagó RD$400 mil
Según la PN, Dotel Ramírez descubrió que su esposo había
alquilado y amueblado el apartamento donde vivía Suleyka, y que, cegada
por los celos, contrató a un grupo de sicarios para que la mataran.
La profesional del derecho habría contactado al esposo de
una sobrina suya, Francis Alexander Fermín González, quien se encargó
de hacer los contactos con una cadena de sicarios.
Sin embargo, los sicarios mataron por equivocación a la
joven Natasha Sing Germán, quien tenía algunos rasgos parecidos a los de
Suleyka, y que también residía en el residencial Vereda Tropical. Dotel
Ramírez le habría pagado RD$200 mil.
Ante la alegada equivocación, los supuestos sicarios
habría recibido otros RD$200 mi
lizar el encargo de matar a
Suleyka Flores.
Suleyka trabajaba en la Compañía de Inversiones Yamel,
propiedad de los esposos Cepeda-Dotel. Fue despedida el 28 de agosto del
año pasado, luego de Dotel Ramírez descubriera el romance con su
esposo.